TALLER DE CAPACITACIÓN PARA LA MISIÓN
Fuimos 46 las personas que nos sentimos convocadas a encontrarnos en la tarde del sábado 12 de junio en Villa Iris, y una la motivación: aceptar el desafío de trabajar juntos y juntas desde las diferencias que nos caracterizan, en la construcción de espacios comunitarios inclusivos, agradables, tolerantes, sensibles.
El texto de Romanos 16 nos permitió darnos cuenta cómo en la iglesia primitiva se daba esa relación de conocimiento del otro/a, de valoración, de cuidado, el texto nos animó a pensar qué necesitamos para ser una iglesia con “sabor y aroma a comunidad”, una iglesia en la que den ganas de estar y participar activamente.
Fe, alegría, alabanza, oración, encuentro, capacitación, planificación, respeto, discusión, crítica, solidaridad Palabra, Espíritu… algunos de los ingredientes que se sienten y se piensan como imprescindibles para la receta de una iglesia “con sabor y aroma a comunidad”.
