ASAMBLEA SINODAL 2010 – RESOLUCIONES
Algunas Resoluciones.
Por las limitaciones del espacio, se nos hace difícil enumerar todas las resoluciones del Sínodo pero algunas de estas atañen al denominado Plan Estratégico que se está debatiendo en las distintas instancias de la iglesia, también a los desafíos planteados por la doble administración argentino-uruguaya, además de la resignificación del sistema solidario entre comunidades y presbiterios, a la conformación de la Comisión Sinodal de Capacitación y la aprobación del despacho del cuerpo pastoral sobre unión civil de parejas con orientaciones sexuales diferentes. Desde hace unos años atrás, la iglesia valdense rioplatense comenzó un proceso de análisis institucional que luego continuó con una etapa de planificación estratégica, asesorados por el Consejo Regional de Asesoría y Servicios (CREAS). En este sínodo se insta a profundizar el plan de trabajo estratégico que se están dando las comunidades, presbiterios y otras áreas de la iglesia, y que luego se reflejen los avances hechos en este sentido en el próximo sínodo y propone que “la Mesa Valdense designe un equipo que acompañe y oriente esta implementación” (Acto 9).
Otro de los desafíos es que la iglesia valdense rioplatense se mueve en órbitas jurídicas y económicas distintas, como son las de Uruguay y Argentina. Debido a la complejidad que plantea este tipo de administración, el Sínodo propone crear equipos, de carácter interpresbiterial, “que apoyen el trabajo administrativo en cada país” y “brinden insumos que contribuyan a la gestión de la administración central”(Acto 11).
La iglesia valdense promueve el vínculo solidario entre sus comunidades y presbiterios en los múltiples aspectos de la vida de fe, incluyendo el aspecto económico. En este sentido es que propone una resignificiación de la relación solidaria, indicándole a la Mesa Valdense que efectúe “un estudio de reconfiguración y cálculo de cuotas para el próximo Sínodo”, “generar un sistema participativo y sustentable a la hora de elaborar los presupuestos en cada comunidad propendiendo a la visibilización del sostenimiento económico y de los tiempos pastorales” y “recrear y diversificar las prácticas de autosostenimiento, generación de recursos genuinos, búsqueda de nuevas formas de financiamiento según lo expresado en el Plan estratégico”(Acto 14). En continuidad con el Sínodo del año pasado, que resolvió abordar las temáticas de bendiciones de uniones civiles de parejas con orientaciones sexuales diferentes y bendiciones de parejas de hecho (actos 11 y 12/SR/09), se aprobó el despacho del Cuerpo Pastoral que señala: “Vemos que la vivencia de la sexualidad y sus consecuencias en nuestras comunidades y sociedades están signadas muchas veces no por el amor y respeto mutuo sino por el dolor, el sometimiento y la violencia. Las situaciones de discriminación que surgen en nuestras comunidades nos muestran a niñas/os, jóvenes, adultos, matrimonios y ancianas/os sufrientes y dolido/as por el maltrato y el abuso. Estas situaciones son vividas como “normales” y aceptables para los ojos de nuestra sociedad cuando no lo son para el evangelio. Notamos una contradicción cuando invisibilizamos estos hechos en el marco de una determinada comprensión de la sexualidad humana y juzgamos rápida y prejuiciosamente otras vivencias en donde se manifiesta el amor y el respeto mutuo”. Luego, el documento invita a la reflexión de este tema “desde una mirada más amplia que incluya toda la sexualidad y el cuerpo humano desde una perspectiva de género y en un diálogo interdisciplinario y ecuménico”, concluyendo que “debemos animarnos como comunidades a sensibilizarnos y salir al encuentro con acciones concretas de formación, atención e intervención en este tema que nos demanda una respuesta evangélica solidaria. Consecuentemente si una comunidad recibe un pedido concreto y ha reflexionado alcanzando un consenso maduro y respetuoso entendemos que debería sentirse en la libertad de tomar las decisiones pertinentes” (Acto 15).
Otro tema sobresaliente en la agenda del Sínodo fue la demanda de capacitación bíblica por parte de las comunidades y obras de servicios, por esta razón resuelve: “Crear la Comisión Sinodal de Capacitación con cinco integrantes”, que esta comisión centre “el plan (de capacitación) en el trabajo bíblico: lectura de la Biblia a partir de las realidades y necesidades comunitarias y zonales promoviendo la misión integral de la iglesia y renovación comunitaria” y que “en conjunto con los distintos consistorios, presbiterios e instancias afines procure la conformación de equipos de capacitación regionales” para “producir y programar talleres así como también materiales básicos de soporte del proceso de capacitación” (Acto 20).
Elección de la Mesa Valdense.
En la tarde del sábado, holgados de tiempo pues los allí reunidos sesionaron con agilidad, los diputados y diputadas eligieron al moderador y los representantes de la Mesa Valdense, quienes ejercerán sus funciones durante el ejercicio 2010 de la iglesia valdense rioplatense. Los elegidos fueron, por Uruguay, Marcelo Nicolau de la Iglesia Valdense de Paysandú, en su carácter de moderador, Mabel Gonnet y Silvio Charbonier, provenientes de la congregación de Montevideo, y por Argentina Darío Michelín Salomón, de la comunidad valdense de Bahía Blanca, y Mario Genre Bert, de la iglesia de La Paz, San Gustavo, en la provincia de Entre Ríos como representantes de la Mesa Valdense. Luego de ser elegido por la mayoría de los concurrentes, el moderador Marcelo Nicolau, quien renueva su mandato por un año más, señaló que se siente respaldado por la iglesia y que en sus visitas a las comunidades sintió el cariño y el aliento que brindaba la gente a la gestión del equipo de trabajo que él integró.
Culto de cierre.
El domingo 7, a la mañana, el Sínodo llegaba a su fin, concluyendo con un culto de clausura, a cargo del pastor Carlos Reharte, quien, inspirado en el texto de Hebreos 4,12: “La palabra de Dios es viva, eficaz y más cortante que toda espada de dos filos: penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”, nos desafía a que estas resoluciones sinodales, inspiradas en el evangelio, no mueran en este encuentro, sino que siga viva en las comunidades, movilizándonos para transformarnos y transformar la realidad. El fuego calienta el agua y hace que el vapor se escape del pico de la pava, indicando el justo punto del hervor ¿aprontamos el mate? + (PE)
Nota. Tomar en cuenta que en el Sínodo de la Iglesia Valdense se denomina “Actos” a lo que en otras iglesias y organizaciones se le llama “Resoluciones”
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17/02/2010 – PreNot 8744

