DOMINGO DE RAMOS
El así llamado comúnmente Domingo de Ramos da inicio a las celebraciones de Semana Santa. Es un tiempo para seguir reflexionando sobre nuestras propias vidas.
Lectura Bíblica:
“Los discípulos fueron e hicieron lo que Jesús les había mandado. Llevaron la burra y su cría, les pusieron ropas encima y Jesús montó. Había mucha gente. Unos tendían sus propias ropas por el camino, y otros tendías ramas que cortaban de los árboles. Y tanto los que iban delante como los que iban detrás, gritaban:
- ¡Gloria al Hijo del rey David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Gloria en las alturas! ”. Mateo 21:6-9
Invitación a la reflexión:
Con plena conciencia de lo que está sucediendo y está por suceder, Jesús va rumbo a Jerusalén. Hoy recordamos es entrada, donde fue recibido con gran alegría y esperanza por el pueblo. Lo sabían rey y lo querían como rey de Israel. En este clima se da ese ingreso en el cual a pesar de su entrada humilde, montado en una burra y sin ejército, es recibido como rey, donde a falta de alfombra buenas son las ropas y las ramas de los árboles. Jesús entra como el rey que llega en amor y paz, no como un héroe conquistador.
Por su parte la actitud del pueblo, es de alegría y esperanza. Una alegría y esperanza que visualizaban cercana. Jesús llegaba para tomar el poder político en Israel. Por eso luego la confusión y la desorientación. Demasiadas veces esperamos que algunos líderes hagan por nosotros, sin asumir la parte que nos toca.
Oración:
Señor y Dios nuestro, también hoy necesitamos de tu entrada que nos de paz y amor, que nos cause alegría y nos de esperanzas. Que podamos recibirte en nuestras vidas, y sobre todo que seamos tus fieles acompañantes y testigos en la obra que aun sigues haciendo entre nosotros y nosotras. Amén.

